historia del cepillo redondo

historia del cepillo redondo

El otro día buscando otra cosa me encontré un cepillo redondo y me atreví a usarlo. Aunque soy un poco torpe para estas cosas, sobre todo por culpa de la inutilidad de mi mano izquierda, mi flequillo adquirió cierta elegancia al peinarlo para un lado con un poco de vuelo. Al otro día lo volví a peinar igual y me crucé con dos personas que me dijeron eso de “uy, qué te has hecho, te veo como cambiada”. Yo rápidamente lo achaqué al pequeño cepillo redondo y me acordé de aquello que canta Serrat:

Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón
( o en la bolsa de los cepillos del baño, claro )

Post relacionados

  • *No existen post relacionados

Si quieres deja un comentario :)

ohmygod!201120112011201120112011201120112011