presumir de no saber

Hoy es el cumpleaños de mi padre y si hay algo que me ha enseñado es a no presumir de no saber.

ignorancia

Esto es lo primero que pensé cuando ayer abrí El País Semanal por la última página y leí el artículo de Javier Marías. El artículo en cuestión se titula  “Y los robos presentes” y es una continuación del que publicó la semana pasada.

Antes de analizar algunas de sus palabras, me gustaría decir que soy lectora del señor Marías, e incluso llegué a leerme su trilogía “Tu rostro mañana” (lo siento, pero para mí esto representó una auténtica hazaña) Además, he ido a verle un par de veces al Círculo de Bellas Artes en alguna presentación de libros.

Dicho esto, me gustaría comentar algunas de las perlas que Marías lanza en su artículo dominical.

El escritor comienza su artículo señalando que no tiene ordenador, tal y como ya hizo en su artículo “Una región ocultamente furibunda” de diciembre de 2008, donde explicaba horrorizado su primera incursión en Internet y su deseo de vivir sin la necesidad de usar un ordenador. Sinceramente, me parece genial que prefiera escribir sus novelas y artículos con su máquina de escribir; yo por ejemplo, para organizar las ideas utilizo siempre papel y lápiz.

No obstante, Marías continúa su artículo aludiendo a problemas de conciencia y robos despiadados.

Yo ni siquiera tengo uno, pero lo cierto es que conozco a numerosas personas esencialmente honradas que se descargan sin ningún problema de conciencia cuanto les apetece ver, oír, y de aquí a poco leer. Que no se dé tal problema de conciencia -sabiéndose que no sólo se hurta a la “industria cultural”, a menudo abusiva, sino también a los creadores, a diferencia de lo que ocurría con los robos artesanales del pasado de que hablé hace una semana- se debe sobre todo a dos creencias disparatadas, desvergonzadas y nuevas, a saber: que “la cultura es de todos” y que “debe ser gratuita”

Bien. Convendría aclarar que no sólo también se pueden descargar libros, sino que muchos apuntan que parte del futuro pasa por ahí. Asimismo, considero que el señor Marías debería saber que todos aquellos que se han opuesto al progreso se han equivocado tremendamente. También considero que es un error establecer nuevamente una clasificación entre lo que muchos consideraban (y parece ser que aún consideran) “baja cultura” y “alta cultura”. Gabriel García Márquez dijo que “Cultura, es el aprovechamiento social del conocimiento” y yo estoy completamente de acuerdo. ¿Por qué “la cultura no puede ser de todos”? En cuanto a  la cultura gratuita, quizás por los circuitos culturales por los que se mueve el escritor no se entiende que exista cultura gratuita, pero le invitaría a descubrir decenas de iniciativas culturales que no se basan en el principio de rentabilidad económica, sino más bien en el de rentabilidad social, y que están funcionando estupendamente.

Se ha permitido que la gente se acostumbre a lo que no lo estuvo ninguna generación anterior: a disfrutar de los productos culturales sin soltar un céntimo, a apropiárselos con impunidad y a que además esa gente crea, incomprensiblemente, que tiene “derecho” a ello.

Antes de esta afirmación, acusa a los gobiernos de demagógicos por permitir esto que no es más que un intercambio cultural. Ya dije más arriba que oponerse al progreso es un error y más aún cuando esta oposición se torna en pataleta. Nuestras abuelas lavaban la ropa en el río, pero cuando apareció la lavadora soñaban con comprarse una y  posteriormente no miraban a sus hijas con desdén porque no era justo que ellas hubieran tenido que lavar a mano.  Las nuevas generaciones también vamos al cine, compramos libros y DVD´s (cabría explicarle que el artículo por el que él cobra un dinero, en mi caso yo lo leí porque me compro el periódico, aún sabiendo que también lo pudiera leer gratis en el inquietante Internet) También muchos hemos accedido a una buena parte de la cultura gracias a Internet, no sólo porque este acceso se nos presentara “gratuito”, sino porque primero: muchas veces resulta imposible acceder a ciertas obras en el circuito cultural convencional y segundo: muchos artistas ofrecen sus obras para que los demás las disfrutemos e incluso creemos obras derivadas. Supongo que hablarle de copyleft, creative commons o procomún represente una osadía para él.

Ahora, quisiera exponer una serie de afirmaciones en las que no me voy a detener porque traspasan el nivel de demagogia admitido (al menos por mí)

Hay internautas que preguntan a los creadores damnificados por sus hurtos: “Pero, ¿no te halaga que centenares de millares de personas quieran ver tu película u oír tu canción y que por eso se las descarguen?” Es como preguntarle a un jamonero si no lo halaga que las masas le sustraigan sus jamones de bellota, de tan ricos que están. Lo más probable es que, a la larga si no a la media, ese gran jamonero cerrara el negocio y ya no hubiera jamón. (sin comentarios)


Es que si a estas alturas lo intentaran –castigaran con fuertes multas las descargas, por ejemplo, no digamos el almacenamiento en los discos duros–, habría una rebelión (parece que el escritor no sabe que por esos discos duros se paga un canon, aún cuando los vayas a utilizar para guardar tus propios archivos)


Los internautas no van a variar ya sus costumbres, bien está; pero conviene que sepan que son como los cazadores insaciables que extinguen una especie o como las empresas sin escrúpulos que deforestan y emiten CO2 sin cesar, y amenazan los recursos de la tierra. Poco a poco condenan a muerte lo que tanto aman, la cultura y las artes, sobre todo las independientes. (me sorprende que cite a las artes independientes, cuando son precisamente éstas las que mejor han sabido adaptarse a la nueva era, huyendo de un circuito que las silenciaba)

Finalmente, en mi opinión, creo que Javier Marías se equivoca completamente cuando trata de predecir qué es lo que pasará.

Pero, ¿qué clase de cultura será la que dependa de los políticos? Ellos decidirán quiénes la hacen y quiénes no, y también sus contenidos, más pronto o más tarde. Un modelo soviético, o en el mejor de los casos mexicano. Un modelo dirigido, burocrático, politizado, funcionarial, en el que se premiará a los dóciles y a los amigos del Gobierno de turno, los únicos facultados para escribir libros y hacer cine o televisión. Dudo que los internautas deseen bajarse mucho de semejante producción. Nadie les va a alterar ya sus costumbres adquiridas y consentidas, pero no está de más que sepan hacia dónde nos llevan, más que nada para que luego no se les ocurra quejarse ni protestar.

Según el autor, Internet y la libre circulación de la cultura nos lleva hacia una cultura que dependerá de los políticos. ¿Es que la cultura nunca ha dependido de los políticos? ¿Acaso muchas de las ayudas que se otorgan actualmente, véase el caso del cine, no dependen de criterios puramente políticos? Estoy totalmente en desacuerdo con esta percepción, puesto que si algo está demostrando esta nueva tendencia es que muchos creadores tienen plena libertad no sólo para crear, sino para difundir sus obras. Hasta hace escasos años era impensable que pudieras subir tus contenidos a una red que está abierta para millones de personas. ¿De que nos vamos a quejar? ¿De poseer oportunidades que hasta ahora no teníamos?

Muchos pensarán que se trata de una simple opinión de alguien que en este caso es un escritor reconocido. Y es cierto, pero también lo es que esta opinión se vierte desde el desconocimiento absoluto y todo lo que se ignora se acaba despreciando.





Post relacionados


  1. albertosshi dice:

    Me ha encantado la opinión sobre el artículo de Marías, y leyendolo al completo en la página del Páis, me da una rabia tremenda la cantidad de tonterias que dice como la del jamon…(sin comentarios) o como lo que dice que los artistas como él, hacen obras buenas y malas. Y encima tengo que pagar un canon cuando trabajo con licencias libres, y si pago por algo y es un verdadero truño me lo tengo “que comer con patatas”.
    Además que tipo de cultura desea esta persona cuando al menos yo, busco cine independiente internacional (en versión original) y paso del cine español que con mis impuestos se financia (y se aumenta desde la llegada de la nueva ministra). En fin, que no sé a dónde vamos a llegar si “artistas” como este lograran sus propositos. Un saludo!

  2. Gabriel dice:

    Enhorabuena Rocío, gran post.

    Por suerte los cambios sociales de gran magnitud, como la industrialización por ejemplo, se llevan a cabo a pesar del desconocimiento de muchos. Lo que es muy importante es que estos proceso, el bien de la mayoría no sea limitado por intereses particulares.

    Os invito a indagar un poco sobre el tema:

    http://www.laquadrature.net/en/we-must-protect-net-neutrality-in-europe-open-letter-to-the-european-parliament#form1

Si quieres deja un comentario :)

yoyomismaylosblogs*jara*jara*Carla*ilovemybike*margarita*mirando al mar*sardinero*pintalabios*lazo rojo*